Cada uno de nosotros tiene una relación a las palabras, al libro, a la escritura, al lenguaje. Es un recurso y una materialidad hecha de elementos con los que uno cuenta. El hecho es que entrar al discurso nos propone hacer un paso más con esos recursos y esas inquietudes. Es dejar llevar esos intereses a un devenir, como dice Freud por esa vía regia que es el inconsciente y con aquellos significantes que un sujeto se nombra, así nos orienta Lacan; nos lleva a construir nuevos elementos y otros recursos con los que seguir entrando. La escuela propicia, tiene la expectativa que así ocurra en cada uno, a su modo, en su tiempo.

Les comento de la Biblioteca un dato histórico labrado en la misma Fundación de la Escuela el 28 de junio de 1974. Por qué se llama Biblioteca Oscar Masotta, porque él junto con otros, fundaron esta Escuela.

Uno de ellos, NORBERTO FERREYRA fue quien continuó con ANABEL SALAFIA consolidando el proyecto desde el primer momento fundacional.

Entonces no solo lleva su nombre como homenaje sino hay otro valor, donó su biblioteca personal en el tiempo de ese comienzo de hacer escuela. Hay libros con sus subrayados, su letra, hay registro de esta data, pueden verlo, encontrarlo, y leer sus libros.

“El psicoanálisis no es un parloteo sobre el hombre, es la práctica de su sujeto. Como tal estará siempre aliado, lo quiera o no, a toda auténtica empresa de liberación. ¿Quién lo duda? Práctica no libresca que en sí misma es lo que más se parece a un libro, el psicoanálisis, como los libros, es practicable en cualquier sociedad. Así como no ha bastado jamás con quemar libros para exterminar a los libros, más acá de los atolladeros de la historia, y por una reestructuración radical de la razón, de la fundación de Freud se liga a esa empresa infinita de la razón de la que nos hablaba El Filósofo. Quienes quieran comprometer al psicoanálisis con la moral y la historia podrán entonces devolver limpia y tranquilamente el psicoanálisis a esa moral de la grieta por donde se infiltran dos hombres dispuestos simplemente a hablar entre ellos y a solas y según una regla dialógica extraña, pacífico pro bárbaro sincretismo donde los trozos hacen girar al sujeto hacia el lugar de la verdad como Logos.”[1]

Ahora yendo a lo actual -pasaron más de 40 años de ese punto de partida- nos ponemos virtuales. La Biblioteca tiene una página web, lleva su propio nombre BIBLIOTECA OSCAR MASOTTA.

Se realiza desde hace tres años una actividad, se llama FUNCIÓN DEL LECTOR, es una práctica de lectura. Y para decir de qué se trata, como dije al principio, lleva nuestro gusto por entramar o poner en relación el lenguaje con el discurso del psicoanálisis ya que somos lectores constantes, aunque estemos escuchando. Estos artículos son ‘reseñas’ de escritos, tienen en su hechura un producido que lleva la letra, el estilo, y aquello que está presente en un analista cuando construye una lectura, situación intrínseca que hace al sujeto. Ese trayecto de escritura, que le es singular, es el de un autor.

Están invitados a practicar esta forma de autoría con la que cada uno cuenta, y a descubrir las otras actividades que tiene la Biblioteca entre libros, dossiers, clases y la videoteca temática. Hallar de qué forma acompañar la formación de un analista.
¡Bienvenidos!

LILIANA MABEL GANIMI
Responsable Secretaría de Biblioteca
Escuela Freudiana de la Argentina

 

[1] Oscar Masotta, “Sigmund Freud y la Fundación del Psicoanálisis” en Ensayos Lacanianos, Editorial Anagrama, 1976, pag.193.

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