Por Jonathan Paludi

“El exilio es un largo insomnio. Es una ausencia que, solo se pueden tapar con palabras. El exilio es la utopía. El destierro, el éxodo, es un vacío, un espacio suspendido en el tiempo, entre dos tiempos, el pasado y el futuro; el presente (este vacío, esta terra incógnita) es también la utopía”…

 

Una frase en la radio dispara esta reseña: “…el exilio es que no te fuiste nunca y a la vez es imposible volver…” Releo mis anotaciones, exilio, desarraigo, aislamiento, confinamiento, exclusión. A lo largo de la obra de Ricardo Emilio Piglia Renzi, nos encontramos con este común denominador, ese exilio interminable, inacabado, que se convierte en una ausencia y que solo se puede tapar con palabras. “Hay recuerdos que no los tengo presente y otros que los sé pero no están”… lo dicho y lo no dicho a lo largo del diario y de su vida. Dos vidas, tal vez más. Esa imposibilidad que se puede denotar en las primeras líneas de esos cuadernos: “Decidí no despedirme de nadie. Despedirse de la gente me parece ridículo. Se saluda al que llega no al que se deja de ver”.

¿Quién es Emilio Renzi, quién es Ricardo Piglia?, ¿Son la misma persona, son dos personas que conviven en un mismo sujeto? ¿Quién de los dos es el personaje de ficción?, ¿A quién le escribe?, ¿Quién habla en sus diarios, Emilio, Ricardo, o su madre?, ¿ En su obra está la voz de su madre, que se la pasaba leyendo novelas románticas?, “No se puede escribir una carta de despedida o de ruptura sin hacer el ridículo. A partir de ahí entra en el vacío. No pienso en nada, no puedo decir nada” ¿No hay lugar a la separación, a la partida?, ¿Será que esta fenomenal obra que abarca más de medio siglo, es el fallido intento de registrar un duelo que no cesa de inscribirse?, “En el diario solo hay restos, como descartes de una película, pedazos sueltos, sin sentido, la ilusión de una vida ¿Qué busco? Recuerdos ajenos, metáforas de la memoria” ¿Decide convertirse en Licenciado en Historia por el solo hecho de lograr ordenar y pesquisar de manera precisa los papeles de su abuelo? “La consigna de los años pasados ha sido, tengo que cambiar, convertirme en otro.” ¿ No le alcanza con Emilio, con Ricardo, que intenta fallidamente registrar los hechos en tercera persona? ¿Necesita de un anónimo, de un desconocido para hablar? “La consigna de los años pasados ha sido tengo que cambiar convertirme en otro. Encarar verdaderamente la realidad. Si vuelvo a pensar en lo que he escrito sobre el abuelo Emilio, que se quedó en Adrogué cuando nosotros nos fuimos, podría ver que, de hecho, me he quedado con él, en todo caso espiritualmente. Al final lo que más le molesta a mi padre, es que no me haya convertido en un médico peronista comprometido como él”. ¿Intenta escapar de su padre? ¿Quizás porque se identifica con los ideales de su abuelo materno Emilio? ¿Tendrá que ver con el nombre, Emilio?, ¿Por qué nunca menciona en sus notas a su hermano? ¿Por qué si renegaba tanto del peronismo, ocupa un lugar fundamental en toda su trayectoria literaria?

El libro se divide entre los diarios y cuentos inéditos, en los que va intercalando las experiencias narradas por el autor. “Por eso hablar de mí es hablar de ese diario. Todo lo que soy está ahí pero no hay más que palabras. Cambios en mi letra manuscrita”. Su vida es atravesada por la tragedia nacional del golpe gorila, la proscripción peronista, los fusilamientos, el destierro y el exilio de su líder por más de diecisiete años. Estos primeros años transitan entre su Adrogué natal, la Mar del Plata del exilio, los años de estudio en La Plata y como escritor y docente en Buenos Aires. Se recibe de Licenciado en Historia, comienza a dar clases en dos cátedras en la Facultad de La Plata. Empieza a publicar traducciones en distintos medios periodísticos populares e independientes, reseñas y críticas. Finalmente este primer tomo concluye con la publicación de su primer libro de cuentos Jaulario (Invasión), el cual recibió mención de Honor Casa de las Américas (La Habana, Cuba).

“Uno escribe por que retiene algo imaginariamente que va a perder, o que cree que va a perder. Releo mis diarios, cuando no me encuentro bien, en el diario busco cuando tuve alguna crisis y he logrado salir adelante, es decir que es nunca hay una solución que no tenga salida. Es el presente lo que uno trata de captar en un diario, es el presente, porque es el tiempo de la pasión, uno no piensa en el futuro, no piensa en las consecuencias y si lo recuerda es que ya pasó. Por eso el presente tiene algo muy particular, muy conectado con una sensación que sucede en ese momento. Uno pretende siempre estar en el presente, quizá un diario sea estar en el momento intenso del presente.”

Esta entonces bien elegida por mí la forma de esa novela escrita en el exilio y por él”.

 

+Los Diarios de Emilio Renzi – Años de formación. Tomo 1. (Ricardo Piglia) 2015

+ Respiración Artificial (Ricardo Piglia) 1980

+ Los abrazos rotos (Pedro Almodovar) 2009

+ Tercer Cuerpo (Claudio Tolcachir) 2007

+ El Holograma y la Anchoa (Miguel Rep) Entrevista a Ricardo Piglia

+ ¿Decime quién sos vos? (Eduardo Aliverti) Entrevista a Victor Laplace

+ Los Siete Locos (Cristina Mucci) Especial Piglia

+ 327 Cuadernos (Andres Di Tella y Ricardo Piglia)

Cartas de Osvaldo Soriano a Roberto “Tito” Cossa

+ Entrevista a Ricardo Piglia en 2015 por el Círculo de Bellas Artes de Madrid con motivo de la presentación de su libro “Fragmentos de un diario”, y de la exposición con el mismo nombre en colaboración con Eduardo Stupía.

 

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