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Biblioteca Oscar Masotta

La biblioteca de la Escuela Freudiana de la Argentina

Roland Barthes: El placer del texto y lección inaugural

Por Silvia Perusco

Mis lecturas actuales  y el nombre de este espacio “Función del lector” me llevaron a otra lectura de “El placer del texto” de Roland Barthes.

Quizás porque la lectura, ese placer solitario, me acompaño desde niña buscando sumergirme en otros mundos, ficciones en las que se conjugaba el anhelo de huída y una curiosidad por otras realidades.

Ya en mis años de Universidad veo a alguien llevando un libro enorme en sus manos:

Ulises de James Joyce… poco tiempo después lo compré e inicie algo, una lectura imposible, no sabía en qué me  metía… ignoraba quién era Joyce y lo que había hecho en la literatura.

Pasaron muchos años… y ahora con nuevas traducciones y un grupo de lectura vuelvo a intentar entrar en el mundo de Joyce, Dublineses, Retrato del artista adolescente, Ulises. Continue reading “Roland Barthes: El placer del texto y lección inaugural”

Notas acerca del esclarecimiento del fenómeno de la transferencia. Hermann Nunberg: una referencia para Lacan

Por María Gabriela Correia

…Podría parecer como si el concepto de transferencia y el de compulsión a la repetición hubieran  sido aquí confundidos, pero ciertamente no es el caso. En tanto en cuanto una repetición de experiencias tempranas tiene lugar en la situación de transferencia, la transferencia es una manifestación de la compulsión de repetición. Sin embargo, en tanto en la transferencia los deseos y los impulsos son dirigidos a objetos del mundo exterior, aunque a través de la repetición de antiguas experiencias, la transferencia es independiente de la compulsión de repetición…

Hermann Nunberg, Transferencia y Realidad

Decimos en la comunidad psicoanalítica que el psicoanálisis no puede ser practicado en soledad; esto quiere decir que es necesario el lazo con los otros en tanto el psicoanálisis es una práctica de discurso. Pero ¿qué quiere decir esto y qué resulta de esa experiencia?

Lacan no sólo ha formulado esta máxima sino que la ha puesto en práctica, en tanto  ha enriquecido su enseñanza  con el aporte extraído de otras disciplinas, tal como Freud nos enseñó, pero además y por sobre todo, con la experiencia de quienes lo precedieron en su enseñanza y a quienes supo leer y cuestionar. Si bien los post freudianos han sido severamente cuestionados por Lacan, especialmente a la hora de dar cuenta en la clínica del tratamiento de la transferencia,  sin ellos su enseñanza tal vez no hubiese sido tal. Las tergiversaciones que se produjeron en la orientación de la transferencia, pieza fundamental del análisis,  posibilitaron a Lacan un retorno a Freud en los puntos fundamentales referidos a la práctica del psicoanálisis. Continue reading “Notas acerca del esclarecimiento del fenómeno de la transferencia. Hermann Nunberg: una referencia para Lacan”

Colección Variaciones, Ediciones Kliné

Por Helga Fernández

Variaciones es la nueva colección de Ediciones Kliné. Editorial que, en consecuencia con que una serie cuenta a partir del tercero, publica sus  tres  primeros números: La práctica del análisis, La perversión y sus derivas, ambos de Norberto Ferreyra, y, Jugoeljuego, de Clelia Conde. Libros que, en tanto el objeto que son, portan la particularidad de ser pequeños, bellos y que llaman a la mirada.

Me tomo el atrevimiento de suponer que el nombre que lleva la Colección podría ser el hilo que otorga un criterio de reunión entre cada uno de los libros que la componen. Dado que ninguna de las notas de edición lo explícita, este atrevimiento es tanto una excusa que brinda la amplitud de comentar tres libros en una única reseña como la oportunidad de reflexionar sobre el rasgo común que, entiendo, se lee en ellos. Continue reading “Colección Variaciones, Ediciones Kliné”

Pasiones en tiempos de cine, de Hugo Dvoskin

Por Patricia Gaviola
Dvoskin, Hugo. Pasiones en tiempos de cine, Letra Viva, Colección Ensayo Psicoanalítico, 2014. 248 pág.

En Pasiones en tiempos de cine[i], una mirada psicoanalítica está invitada a la función. Este libro propone un encuentro con las emociones que viven los protagonistas de cada historia a través de las películas elegidas por el autor. Se trata en cada caso de  historias de pasiones cuyas tramas narrativas permiten, siguiendo su lógica, ir ubicando  las situaciones que a modo de acting-aut o pasaje al acto sirven a veces de salida, a veces no, a los personajes del atolladero pasional en que se encontraban. Continue reading “Pasiones en tiempos de cine, de Hugo Dvoskin”

Transmitir la clínica psico-analítica, de Erik Porge

Por Luz Lemos
Porge, Erik. Transmitir la clìnica psico-analítica, Nueva Visiòn, Bs. As., 2007.

En MNBA de Buenos Aires, una exposición de los  grandes maestros mexicanos.. Las artes visuales suelen acoger la época que les toca en suerte de diversos modos,..a partir del capítulo mexicano que inauguró la saga insurgente del siglo XX, dio en Orozco, Rivera y Siqueiros con las forman representativas que modularon la imagen de la revolución… estos tres autores que ligaron las tradiciones pictóricas amerindias  a las vanguardias europeas. Expresionismo, cubismo y surrealismo confluyen en la versión criolla resultante de aquel diálogo, que dio en el muralismo su punto de fusión con la historia presente al devenir arte público, lenguaje visual de masas, cuya vocación de interpelación a un sujeto colectivo se volvió una marca ineludible.

Andrés Duprat, Director del Museo Nacional de Bellas Artes

Ya Freud nos hizo notar como el arte despliega  ante  nuestra visión lo que en  nuestra búsqueda con torpe andar, vamos paso a paso despejando; recobramos hoy  el trabajo de autores que como Erik Porge nos van procurando huellas. Continue reading “Transmitir la clínica psico-analítica, de Erik Porge”

Después del invierno, de Guadalupe Nettel

Por Marcela Ramunni

Al momento de recibir éste libro desconocía a su autora, pero ya el título me invitó a su lectura. Tal vez por querer develar ese tiempo que el adverbio junto a la estación estival  incitaban.

Es una novela con muchos de los ingredientes necesarios para el género.  La autora apunta el reflector en la humanidad de los personajes, en sus desvelos, sus dolores, sus pasiones y obsesiones, en sus pasados y presentes, con las marcas que el exilio, la huida, la expulsión o la muerte  reflejan.

Los decires se pincelan con las latitudes de Cuba, Paris, Nueva York, México y nos transportan a rincones, aromas, sabores y visiones  ineludibles.

Claudio y Cecilia, son los protagonistas, acompañados por los no menos cautivadores personajes secundarios de Ruth y Tom.

Claudio, cubano, reside en Nueva York

Cecilia, mexicana, reside en París.

El relato de la historia de cada uno, va del pasado al presente como un continuo moebiano. Transcurre la narración de sus vidas hasta el momento fortuito del “encuentro” donde se produce el corte de la banda. Qué nueva superficie transitarán? Qué  inaugurará ese corte? Se conjugará algo entre los partenaires? Dejemos que la historia nos responda.

A partir de ese encuentro, pensé en lo inexorable que es, la realidad del fantasma” y cómo, a mi entender , se presentifica en las letras de ésta ficción, aquella definición taxativa de Lacan “no hay  relación sexual”.

Esa afirmación, “no hay relación sexual”, nos orienta para ubicar que no existe  condición suficiente para que haya complementariedad entre los sexos. En términos matemáticos diríamos que, no hay  correspondencia entre los elementos de los conjuntos.

Él cree que ella es La mujer Ideal, y además que la ha encontrado.

Ellos han entrado en ese lugar donde se versionan los personajes.

Cuando el otro cae en la red fantasmática se entraman diversas lecturas posibles. Así, por ejemplo, la pobreza en la que vive Cecilia, es leída por Claudio como una “…decisión de austeridad….”

Trocando imaginariamente los personajes de Sócrates y Alcibíades que  Lacan nos ofrece en el Seminario VIII  diría,  ” ….Hay agalmata en Cecilia y esto provocó el amor de Claudio…” El amor de Claudio es el efecto del retorno de la causa que Cecilia es para él, pero ésta vez, no hubo…..”y viceversa”.

Ella: … De milagro me despertaron sus pasos. No tuve tiempo ni de        enjuagarme la cara. Esperó a que le sirviera el desayuno. Me dije que su hambre debería de ser infinito.

Él: …Ella estaba esperándome con la puerta abierta. Se veía hermosa. En la mesita del centro estaba dispuesto el desayuno. No tenía apetito….

No hay la historia de Claudio y Cecilia. Hay la historia de Claudio y hay la historia de Cecilia. Continue reading “Después del invierno, de Guadalupe Nettel”

Trabajo. Tiempo. Dinero.

Por Cristina Curuchelar

El cine es texto y también puesta en escena que “hace ver” la dimensión discursiva de los lazos humanos.

El cine francés viene tratando el problema de la desocupación. Es importante recordar “Recursos humanos”, (1999) y “El empleo del tiempo” (2002), ambas del director Laurent Cantet, así como la película de los hermanos Dardenne “Dos días, una noche” (2014). En esta última y  en El precio de un Hombre (2015) hay  un mismo desenlace vinculado al momento de la toma de posición del personaje principal.

 

El título original de “El precio de un hombre” es “La Loi du Marché, La ley del mercado. Su director Stéphane Briz  afirma que es un film político, dice  “… lo que represento es la vida de  un hombre que entrega su  cuerpo, su  tiempo y su energía a una Empresa por más de 25 años… hasta que lo echan, no por hacer mal su trabajo sino porque los empresarios quieren ganar más dinero pagando menos en otro país donde el costo laboral es más barato…” La película muestra algunas circunstancias de la vida de Thierry, su esposa y su hijo discapacitado. Presenta a los personajes por sus acciones, sin enjuiciarlas ni resolverlas. Para ello apela al valor del gesto, a la vez palabra y cuerpo, logrando que sea el rostro  del actor el que hable por sí solo. La secuencia de las escenas no explica sino más bien intentan que el espectador-lector acompañe y sienta lo que Thierry está viviendo.

Continue reading “Trabajo. Tiempo. Dinero.”

Mis hijos

Por Patricia Gaviola

Eyan  es un niño Palestino, dotado de una inteligencia superior, comparado a cada momento con la inteligencia  de su  padre casi universitario pero que, por razones que desconoce,  terminó siendo recolector de frutas. Es la abuela quien le da respuesta a sus preguntas: ¿cómo y por qué papá terminó siendo frutero?

  • ¿Por qué? por culpa del islam.
  • ¿Como? y  le muestra un periódico del año 69 donde el nombre de su padre aparece como terrorista en una  lucha armada contra judíos en Jerusalem.

Eyan ahora se enorgullece de su padre cuando ni siquiera sabe lo que esa  palabra  significa, pero salió su nombre en  los diarios, entonces, “terrorista” es  mucho mejor que frutero.

Esta nueva historia sobre  el conflicto Palestino-Israelí, me recordó un libro de Viviane Forrester, El crimen Occidental, donde plantea básicamente que si bien al terminar la segunda guerra  Alemania fue vencida, la guerra contra el nazismo nunca existió, nunca se inició una guerra contra la discriminación.

La película  presenta un enfoque  parecido sobre el tema en cuestión.  Estas personas  que viven en conflicto desde la creación del Estado Israelí en tierra  Palestina, y cuyo    trasfondo   no parece fácil definir:  si se trata de   la tierra? de  la patria? o de  la identidad?

En 1938 Hitler todavía permitía la emigración de judíos a otros países de Europa. Ninguno quería recibirlos, salvo Holanda y Dinamarca. Sobre todo Francia e Inglaterra no veían razón para aceptar un grupo de gente que Alemania rechazaba. Podían haber salvado a muchos. La solución de las Naciones Unidas al finalizar la guerra fue crear el estado israelí en tierra palestina que pertenecía  a otro grupo también rechazado.  Europa oficiaría de mediador mientras que  ellos arreglaran sus cuentas.

Daniel Baremboin  que es director de una orquesta compuesta por músicos judíos y palestinos, insiste en decir que más importante que la libertad de pensar es la obligación de escuchar. Dos imposibles.

Por qué árabes y sionistas siempre dominados por las mismas potencias y no existiendo ningún conflicto previo entre ellos, no se identificaron  en su mala suerte y se unieron  para liberarse juntos. Lejos de eso, ambos respetan el prestigio de las potencias que los dominan que todavía veneran y necesitan de su aval mientras que hoy  las mismas son espectadoras.

No hay distancia territorial ni religiosa, ni conflicto por lejano que se presente que puesto bajo la lógica significante no revele de inmediato  la estructura del ser hablante. Ideales, identificación, rechazo  y pasiones del ser  se van entramando en esta historia hasta que el   protagonista  llega a tomar la decisión más  insólita.

Es en el rechazo donde se constituye el ideal.

Eyan es admitido en un centro de estudios de élite, La academia de Artes y Ciencias de Jerusalem.  Cuando el padre lo deja en la puerta le dice: “En el 69 queríamos liberar a Palestina de los judíos, ahora solo queremos que nos dejen vivir lo más dignamente posible. Quiero que tú seas mejor que ellos en todo, en todo”  El mensaje es contradictorio y fanático.

Enamorado de su compañera judía es abandonado, ella no se atreve a enfrentar el desprecio social que implica estar con un palestino. La vida se le complica en Jerusalem, ni de mozo puede trabajar aunque logre el aprecio en ciertos vínculos individuales, es portar el significante “palestino” lo que lo excluye, se trata del  nombre.

Toma una decisión, que bien podría definirse como  “tú eres ese a quien odias”. Entierra  su nombre junto con el cuerpo de su amigo judío que acaba de morir. Así toma  para siempre la identidad del muerto.

Triunfo de las pasiones….

La escritura en tanto síntoma, delirio o expiación

Psicoanalisis y literatura foto

Por Anabel Salafia

Presentación en la Mesa “Diálogos con escritores y psicoanalistas”, el 25 de noviembre de 2015 en la Sala Augusto raúl Cortazar de la Biblioteca Nacional

Cuando Griselda García me propuso hacer esta intervención aquí en la Biblioteca Nacional, pensé inmediatamente en esa particular tensión entre literatura y psicoanálisis a la que en determinado momento se refiere Ricardo Piglia. Porque esa tensión se debe, por lo menos en parte, a la diferencia que entre literatura y psicoanálisis instaura la escritura.

En el psicoanálisis particularmente a partir de Lacan existe una concepción de la escritura, una función de la letra, que no solo es diferente a la que tiene la literatura sino que varía dentro del mismo discurso en la medida en la práctica misma del análisis descubre la necesidad de una concepción nueva de la letra.

Cuando Jacques Lacan descubre la instancia de la letra en el inconsciente todavía la letra tiene una función de significante, pero justamente esta función de la letra como significante pone de manifiesto la abertura, la hiancia, que nunca se cerrará entre lo oral, el verbo, y lo escrito.

El lingüista dirá que se trata de dos sistemas diferentes, y es cierto, pero esto da lugar a algunas preguntas interesantes, como por ejemplo, ¿es el mismo sujeto el que habla y el que escribe? Continue reading “La escritura en tanto síntoma, delirio o expiación”

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