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Biblioteca Oscar Masotta

La biblioteca de la Escuela Freudiana de la Argentina

Mesa de Conversación con la Secretaría de Carteles

Jornada del Cartel, noviembre 2016
Mesa de conversación con la Secretaría de Carteles
Responsable:
Alicia Russ
Co-responsables: Rita Chernicoff, Jorgelina Estelrrich, Patricia Martínez, Juana Sak, Perla Wasserman

 

Alicia Russ: Estuvimos trabajando en el curso de dos años, y lo que queremos hacer en esta oportunidad es una reunión de trabajo, nuestra última reunión de trabajo, de la que los queremos hacer partícipes, aunque alguna de nosotras podamos plantear alguna formalización. Tratamos de partir o no quedar tomadas de los lugares comunes, hay muy buenos trabajos de otras Secretarías de Cárteles, por lo que  tratamos de seguir avanzando con otros interrogantes que tenemos  a partir de algunas cosas que estuvimos pensando.

En primer lugar lo que nos funciona como telón de fondo es la formación del analista: ¿de qué manera o en qué punto el cartel, en tanto dispositivo de Escuela, hace a la formación del analista? Lacan plantea esta orientación en la Proposición, de otro modo estaríamos hablando de grupos de investigación, de lectura, etc., todo muy válido, pero es otra cosa. Es una formulación jugada, plantea que en  la formación del analista se juega  un real, es decir, el real de la práctica del análisis se pone en juego en el real de la formación del analista, cuando señala en la Proposición que las sociedades u otros modos de agrupamiento funcionan desconociendo este real.

Entonces, una cuestión que estábamos viendo, es que habría un primer momento que es formal y necesario a la lógica de la constitución de un cartel: un determinado número de personas elegido por dónde va más o menos el tema que les interesa, llaman al +1 y se anuda el cartel.  Pero lo que estábamos pensando es que hay ciertos conceptos vertidos por Lacan y que los probamos en la práctica, tanto en relación al analizante como al analista, que tienen lugar en este modo de trabajo. Es decir, sabemos que el acto es après coup, nadie puede proponerse hacer un acto, se puede leer que lo hubo. Entonces, me parece, no sé cómo lo piensan, pero me parece por la última experiencia que tuve de cartel – se puede decir que hubo anudamiento -, que puede haber una apuesta a que lo haya, pero puede suceder o no.

Una cuestión que encontré en Masotta, que me pareció muy simple pero absolutamente claro, es la formulación: tengo algo que decir. El cartel es una oportunidad para encontrarse con tener algo que decir. Ahora, esto puede ir tanto al lugar de la causa, o sea que cause, o esto se puede escuchar desde el superyó a cuenta de cada uno. Me parece que hay determinadas cuestiones que tienen que ver con la cuestión del producto, la producción que me gustaría que así como lo venimos pensando, cada una lo pueda decir.

Juana Sak: Realmente me parece importante poder conversar, que no es fácil siendo seis. Quiero tomar algunas cosas que dijiste, Alicia, con relación a la lectura que se hace après coup en el sentido de “hubo”. Me parece que en ese punto, lo que pones de manifiesto es una cuestión que tiene que ver con un tiempo que, podemos decir, es un tiempo lógico, un tiempo del acto de constitución y hay un tiempo, que quiero enfatizar, que tiene que ver con el estar, estar en una regularidad de encuentros con los otros y cómo esto va a dar lugar a la posibilidad de una articulación que siempre es a producirse, que no podemos decir que está, que es  estar con los otros escuchándonos, que algo puede caer como un producto.

Alicia Russ: Cuando estábamos trabajando, vos hablaste, si bien no lo desarrollaste, de la diferencia que está en el Seminario 11 entre resto y escoria.

Juana Sak: Me hacés acordar justamente a esa diferencia que la puedo decir en estos términos: como lo que cada uno dice nos afecta y hay algo que puede quedar como un resto que siempre, dice Lacan, en el destino humano es fecundo, que lo diferencia de la escoria como resto extinguido. Me parece que justamente el cartel es el campo fértil como para propiciar el relanzamiento, la posibilidad del a en función de causa.

Perla Wasserman: Yo había pensado en relación al producto una pregunta que surgió en las reuniones, surgieron muchas preguntas, pero hay una que por lo menos a mí me siguió trabajando y es la pregunta sobre a quién pertenece el trabajo de cartel, que está en relación por supuesto con el producto. Cuando pensaba en esta pregunta, lo primero que pensé fue en el fort-da, en el fort-da en el punto en el que Lacan ubica lo que es del orden de la automutilación, en el punto en donde se produce la separación del cuerpo del niño del cuerpo de la madre. Entonces, a mí me llevó a pensar que en esta vuelta, en esta pregunta de la separación del cuerpo del niño del de la madre está en relación a la pregunta respecto de a quién pertenece el trabajo, un poco más sofisticado pero es una pregunta que tiene ese eco. Me hizo pensar, en relación al cartel, si uno podría pensar en este sentido esta hipótesis: que es porque hay cartel, hay un dispositivo que es el del cartel, que es posible hacerse esta pregunta. Es decir, que esta pregunta que va rondando, que da vueltas en un análisis, la de la separación del niño respecto del cuerpo de la madre, es una pregunta que puede constituirse también en un trabajo de cartel.

Alicia Russ: Pero por ejemplo, una cosa que constatamos cuando vos hiciste el trabajo de relevamiento de cárteles desde el año 2015 y, el otro día, por una idea de Juana… a ver. Al principio del trabajo nuestro hubo una pregunta tuya, Patricia, que fue ¿cómo es posible que cuando estoy buscando un tema en Internet aparecen cárteles de otros lugares y no aparecen  los de la Escuela? Entonces, una situación llamativa que pasó es que, por una sugerencia de Juana le pregunté a Gaby Cosin si cuando la gente busca un tema, cuando da la bibliografía, el Seminario tal, el Curso Para entrar… si da cárteles y que de no ser así, que lo empiece a dar porque nos llamaba la atención que cuando empezamos a hacer circular el relevamiento que había hecho Perla no había pasado absolutamente nada, entonces le digo a Gaby que lo incluya. Y me dijo que en realidad, naturalmente lo incluye, pero la respuesta con la que se encontró es “no, no, eso es de cartel”. Y yo dije a ver, cómo entendemos esto de que es el trabajo de los otros, esto de se da a conocer el trabajo en las jornadas, cae ese producto, esto pertenece al cartel y pertenece en su conjunto al colectivo de la Escuela, porque vos lo escuchaste pero una vez que ya lo escuchaste yo puedo…  de hecho esto puede ser así. Ahora, ¿qué pasa con que con eso no se cuenta?

Patricia Martínez: Yo justamente pensaba en toda la vuelta que le dimos a la cuestión del  cartel, el introducirlo por el lado del producto. Porque las Jornadas son un tiempo de presentación de trabajos, el trabajo es un producto que se espera del cartel que de ninguna manera es una producción colectiva sino de cada uno y que la Jornada es un momento de escansión donde ese trabajo se pone a cielo abierto para el conjunto de los miembros. Encontré algo que me pareció fundamental, que se los quiero leer, que es una reflexión que hace Lacan en abril de 1975 en la Jornada del Cartel de la Escuela Freudiana de París. Él dice: “Me resulta difícil comprender que algunos analistas no se pregunten lo que analíticamente significa su trabajo en calidad de trabajo en común”. Entonces yo pensaba en relación a esto, a todas las vueltas que le fuimos dando y en todo lo que está dicho y escrito, que al mismo tiempo parece como repetitivo y aburrido, por lo menos en algún grado nos pasa, pero por otro lado vemos que acá insiste en 1967 con la Proposición hablando del Cartel y en 1980, en el Seminario de La disolución, también pone como un elemento fundamental la cuestión del Cartel. Entonces yo pensaba en relación a las cosas que veníamos hablando que se podrían extraer dos términos: uno sería el con otros en relación al trabajo de cartel y el otro el tiempo. El “con otros”, pensaba en relación a, para dar una orientación y ser breve, lo que va de un Otro al otro o lo que Lacan plantea en algún momento de si bien uno está siempre sólo en lo que persigue o en la verdad no es sin los otros que algo de esto se forma.

Entonces me preguntaba, si el cartel es un dispositivo de Escuela que se sostiene hasta el final de la obra de Lacan, que hace a la formación del analista pero que no tiene que ver con grupos y con seminarios, si es porque su pertenencia está en relación a la verdad que se puede tocar con los otros o, podríamos decir, hacer alguno de los enunciados del saber que a uno le concierne en algo del orden de una enunciación, si es eso, sería una pregunta, lo que hace del cartel un dispositivo de Escuela.

Alicia Russ: A mí me interesa, Rita, que puedas contar lo que es un descubrimiento tuyo, una situación tal que pone a prueba la lógica nodal.

Rita Chernicoff: Estábamos en una reunión de trabajo conversando acerca de dos experiencias de cartel de las que participé en donde yo comentaba que habíamos puesto como una condición de trabajo era (en ambas experiencias éramos cinco cartelizantes y el +1, me interesaría después comentar algo respecto de esto) que funcionara el cartel habiendo tres cartelizantes. Yo lo contaba como una cuestión de que eso nos había ocurrido, cayendo en la cuenta, hablando con mis compañeras, de que en realidad esto era algo por lo cual, este tres que habíamos puesto como condición, como condición de estructura de alguna manera, era algo que había surgido de una manera ingenua, yo lo contaba como eso y que quedó totalmente reprimido el hecho de que esto fue trabajado en algún momento que la condición para el funcionamiento era el tres. Como lo comentamos en un trabajo, me interesó entrar a trabajar por qué esto del tres, para lo cual tomé “Darle la lata al cartel”, un artículo de Duprat y también RSI que está en relación a la estructura del nudo Borromeo el tres y cómo posibilita que al desanudarse uno se desanuda el nudo. Y otra cuestión que me parecía importante tomar es lo siguiente: es porque en nosotras quedaba marcado que el mínimo era tres cualquiera que fuesen, este punto me parece importante ubicar por la cuestión de la serie, en esto Lacan va a ubicar como el 1 y el 2, están separados, con el 3 se va a ubicar el número. Y una cuestión que también es importante ubicar en relación a esto es en cuanto al +1, cómo posibilitaba el anudamiento pero queda fuera de la serie, fuera de la serie como conjunto vacío –que es lo que va a ubicar Duprat en el artículo en relación al anudamiento– pero que es al mismo tiempo el que anuda. Una cuestión que no comenté y que es importante es que en las reuniones con el +1 estábamos obviamente las cinco cartelizantes, en ambas experiencias.

Alicia Russ: Esto surgió porque, como Rita lo está contando, eso de ingenuo, que no se había dado cuenta venía justamente a colación de lo que yo estaba diciendo de la no posibilidad de armar un cartel cuando no hay disposición, nunca hay tiempo, nunca hay posibilidad de encontrarse, entonces ahí vimos cómo en dos cárteles le pasó –no en uno sino en dos– esto no quiere decir que necesariamente haya que hacerlo de este modo pero me pareció interesante como para poner a prueba la estructura, que sean al menos tres y siempre el mismo tiempo para reunirse, no importa qué tres eran, permitió un ritmo, un movimiento de trabajo que permitió hacer un trayecto.

Perla Wasserman: Yo quería agregar algo que está más en relación a lo que veníamos hablando antes respecto del producto. La pregunta de por qué no se toma el trabajo de cartel para la lectura, que queda archivado… es más bien una demanda casi, o por lo menos para mí fue una demanda por qué armé esta planilla famosa que quedó también archivada, pero lo que me hizo pensar esta hipótesis que voy a tratar de transmitir fue esto que recién contaba Alicia respecto a algo que dijo Gabriela Cosin, que se dejaba de lado, es como si hubiera una barrera de pudor, como con la mirada no tocar ese objeto. Entonces pensaba que tal vez la cuestión es que el dispositivo del cartel es la condición para que quede un resto y que entonces algo circule, que se haga discurso, que pueda hacerse algo discurso, que pueda hacer discurso. Me parece que esa es una opción posible, que quede como resto, que quede sin tocar, sin tocar con la mirada para que algo del discurso circule. Esa fue una hipótesis.

Intervención: Yo quería recordar que Lacan crea el dispositivo del Cartel como un dispositivo de Escuela como una posibilidad de (inaudible) en grupos, esto por supuesto respecto del goce. Esto hace a lo que puede ser práctica de Escuela. No entendí eso de lo del cartel no, lo de no publicar los trabajos del cartel, cómo surgió, no entendí esta cuestión.

Alicia Russ: Bueno, justamente, a nosotros nos llama la atención, lo hemos hablado bastante. Estamos en las Jornadas, las Jornadas son la ocasión para el cartel de poder, respecto a un tiempo, que aparezca un producto de cada uno, y el cartel, en el mejor de los casos, continúa su recorrido, pero eso ya fue volcado al colectivo de la Escuela. De repente, vos estás buscando no sé, el síntoma y la identificación, y en general no se recurre al trabajo del cartel. Esta pregunta original que había hecho Patricia de por qué ni Internet, por qué no circulan los trabajos de cartel, esa fue la preocupación inicial. Entonces lo que encontramos, en la experiencia de Gaby que fue solidaria a lo que estamos hablando, que cuando Gaby le ha ofrecido dentro de la bibliografía a quien pedía por x tema, la reacción –además que la gente no pide trabajos de cartel– es “no, eso es cartel”. Entonces lo que empezamos a pensar es qué lugar tiene como producto, el producto como a. Ahora, ¿qué pasa?, es como del orden “es el objeto del otro”, hay algo del pudor decía Perla, hay algo que no entendemos, nos hizo hablar, nos hizo preguntar…

Juana Sak: Quería agregar una pequeña cosita que también hace a la cuestión: que muchas veces tenemos que insistir y pedir el trabajo que se ha hecho, está la cuestión de cesión de eso que se produjo en ese escrito.

Alicia Russ: No lo largan.

Graciela Leone: Nada más que una pequeña glosa. Cuando Lacan pone en funcionamiento este dispositivo lo que dice es entregar el producto y ponerlo a cielo abierto. Quizás ese “a cielo abierto” tenga alguna consecuencia respecto de qué destino encuentra entonces ese producto que no se podría, dado que fue expuesto a cielo abierto, que no se podría subir a la página, que no podría ponerse accesible para consulta. Bueno, preguntarnos eso, qué quiere decir –y estamos todos bajo esa inhibición cuando entregamos un trabajo que es de cartel pero es a nombre propio– se lo pone a cielo abierto.

Alicia Russ: Creo que es importante discutir lo que dice Lacan pero también nosotros decir algo porque tenemos una experiencia muy grande, de muchos años, a ver qué más podemos decir de eso.

Noemí Sirota: Yo lo que pensaba respecto de esas  reflexiones que se estaban haciendo en cuanto al destino de ese producto, a mí me parece que es totalmente solidario al estado de autorización. En ese sentido me parece que hay quizás una pérdida de… porque los trabajos quedan desautorizados, en ese sentido creo que hay una desmentida de lo que decimos respecto del valor de la formación de cada uno y del estado del trabajo de cada uno.

Alicia Russ: De los nombres.

Norberto Ferreyra: Lo que quería decir es justamente eso, que me parece que hay un malentendido ahí, que es cierto, lo hablamos otras veces, que el producto y todo eso. Bueno, por empezar, cuestiones de difusión, cuestiones de cómo publicar y por otro lado la referencia del nombre. Me parece que el malentendido está en que el nombre del trabajo no es el cartel, el nombre del cartel se pierde justamente en que es un trabajo de personas con nombre y apellido, es decir que está el tema del cartel y está un índice de los trabajos, entonces es un producto del cartel, paradójicamente se pierde que el cartel es un producto individual, se toma todo, aunque se sepa la lógica del cartel de pe a pa, se toma como si fuera producto del cartel, no es un producto del cartel, es un producto de una persona. Voy a decir una suerte de grosería, no todos hacen el mismo producto y del mismo modo en todos los sentidos del término, el acto podrá ser colectivo si es el producto algo que cada uno hace. Hay maneras de publicarlos, publicar con nombre de los trabajos sin nombre de los cárteles y cuando salga la publicación hacerla al estilo de nudito, no enganchado porque eso no sirve, no enganchado con gancho, como un libro normal, cada año, con los cárteles que terminaron el trabajo, tiene que ser la publicación de cárteles que han terminado.

Intervención: Entonces los trabajos presentados, no.

Norberto Ferreyra: La Secretaría de Cárteles tendría que ver si quiere publicarlos, si quiere publicarlos todos, porque vale la pena publicar algo que dice algo. Tendría que ser trabajos que vienen del cartel y puede ser que unos los publiquen y otros no. Tienen que ser trabajos terminados, porque el tipo primero me dice una cosa y después me dice otra, yo lo cito y después sucedió que dijo otra cosa. El producto para publicar tiene que estar terminado, es cierto que es un producto cada vez, pero el producto del cartel es al final, cuando termina se puede publicar todo el trabajo o unos trabajos del cartel de la misma persona pero con autorización de la persona, la persona tiene que decidir si quiere publicar o no, el cartel ya no existe más. El +1 es el responsable de decir que un cartel se termina, como que no empieza, como que tiene que continuar, el +1 tiene esa función, tiene que ser elegido por eso, no para que de clase. Este punto es importante, que hace el cartel cuando no hay más reuniones, chau, se acabó, entonces quedan los trabajos y se hará una evaluación, está el que quiere publicar o no, no puede haber un libro de los cárteles, puede haber un libro de trabajos hechos en el cartel y ahí se pueden poner… si hay cinco trabajos y hay dos para publicar se pone el título del cartel y los dos trabajos, si no estás agarrado al cartel para siempre, hay pocas cosas que son para siempre.

Carola Oñate Muñoz: Venía pensando en algo de esto, de por qué no se leían los trabajos porque me parecía que había algo relacionado con esto que siempre decimos cuando nombramos un trabajo de cartel, el estado del trabajo, el mismo estado del trabajo tal vez produzca una dificultad. Lo que acaba de decir Norberto me parece que está buenísimo como propuesta, en este sentido: termina el cartel y ahí aparece el producto terminado de ese cartel y hay algo de cada uno que tiene que ser recuperado en el momento del final y una intervención del +1 en eso me parece importante. Y siguiendo con esto si habían pensado algo, no sé por qué me parece que hay alguna relación, tendría que trabajarlo yo también, esta cuestión de la permutación.

Alicia Russ: Si hubo algo que hicimos fue, exactamente… tuvimos por suerte la misma sintonía de no ponernos bajo… a ver, vamos a buscar esto… es sentarnos a trabajar y no nos interesó el tema de la permutación, quizás porque había sido muy trabajado anteriormente, entonces dijimos vamos a trabajar con lo que vaya surgiendo y ahí surgió.

Jorge Linietsky: El tema del cartel me apasiona, he trabajado cuatro años en la secretaría, he sido cartelizante y +1. A mí me parece que el cartel tiene un sesgo estructural por eso Lacan acentúa la cuestión del tiempo, el cartel es sobre todo para que se termine, ¿por qué? porque es en donde Lacan pone a trabajar la función de la prisa, la función de la causa, por eso es estructura, tiene que terminar, hay un apremio temporal que no es la demanda del Otro sino el dispositivo analítico que se ponga a trabajar en función de una causa, quiero concretar algo, quiero llegar al punto, al capitoné de la función de la causa. Entonces a mí me parece que el cartel tiene fecha de vencimiento, esto quiere decir que no tiene una función trascendente, lo importante es la experiencia que hice y está el lugar a cielo abierto que son las Jornadas del Cartel que es donde el Cartel presenta a la Escuela toda su producción. Entonces a mí no me parece que hay una evaluación de los trabajos, porque una cosa es el trabajo de los cartelizantes en las Jornadas del Cartel y otra cosa el lugar del enseñante, otra cosa es el lugar de los trabajos de otro tipo de Jornadas, no me parece que haya una peyorización sino que  las transferencias que se ponen en juego son relativas al lugar de la diferencia, no es quien más quien menos, son lugares distintos el lugar de enseñante, el lugar de presentar un trabajo en una jornada y el que sería un trabajo de cartel, yo no peyorizo nada, todo lo contrario, yo defiendo el trabajo de cartel. Me parece que el cartel no es trascendente, no es grupal porque corre el riesgo de pensar al anudamiento como una estructura psicológica del grupo lacaniano, con psicología de grupos, eso puede ser un problema en que perfectamente puede caer o valorizar ciertos elementos como bienes a conseguir cuando la experiencia es de a uno, es uno por uno, cada uno estuvo con lo que pudo, con lo que le salió, está la castración.

Alicia Russ: Justamente lo que decimos es que hace a la transmisión pero no se propone una enseñanza, eso lo tenemos como de mínima. Entonces de repente vos tenés alguna cuestión… a ella le pasó que quería buscar estilo y buscó y había un trabajo de Gabriela Nuñez, de eso estamos hablando.

Jorge Linietsky: Por eso, a mí me parecía que si los integrantes o todo el cartel o alguno del cartel quiere publicitar me parece muy bueno que lo pueda hacer. Uno puede estar muy satisfecho con la experiencia y no hacer falta que se difunda el trabajo.

Jorgelina Estelrrich: Yo quiero decir que hace bastante tiempo trabajo en la Escuela en la Secretaría de Carteles y a mí me parece una esencia  importante en la formación del analista, es el punto fundamental, el punto sensible por el cual me parece un dispositivo esencial –no me gusta la palabra que dije, pero ya la dije– un dispositivo esencial para la función de Escuela en tanto discurso. Me interesa muy especialmente, y lo vengo haciendo así, la Secretaría de Cartel porque tiene que ver con la transmisión. Esto por un lado, por el otro lado, entre las cosas que escuché que se venían diciendo me parece fundamental propiciar o alentar que la Jornada del Cartel es la ocasión para la cesión del objeto de cada uno con otros, ante otros y que sin esa condición es muy poco probable que cada uno pueda reconocerse en su posición respecto de un decir que el Cartel da la posibilidad de practicar, lo cual requiere un tiempo porque, como dijeron por allí, termina, no se eterniza, entonces habrá que renovar el anudamiento, habrá que hacer una intervención para que siga renovándose la producción de cárteles si sostenemos que el cartel es un modo de cuidar… me parece un invento de Lacan de suma importancia para preservar la lógica del discurso analítico y de su transmisión.

Clelia Conde: Cuando estaba hablando Perla de esta situación de que el trabajo no se tocaba, entonces yo pensé bueno, entonces no es un resto, en el sentido de algo que se pone a circular o se vacía, sino que quedó ahí totémico. Me parece una cosa muy importante en el día de hoy el darse cuenta esto que mencionaba Norberto de que esa caída la Escuela misma la impedía cuando al nosotros publicar todos los trabajos por jornada y no publicar los trabajos por trabajos, por nombres, los cárteles con sus nombres, no privilegiar el nombre, nosotros no dejábamos que eso cayera. Hemos dicho algo que no nos dimos cuenta en qué punto lo practicábamos, eso me parece muy interesante porque el cartel no es sin la Escuela, hay algo que sintomatiza, podríamos decir bueno, sintomatiza en los cárteles, hay una complejidad de todos los dispositivos que están junto con la Escuela como es la publicación…

Alicia Hartmann: Me parece interesante porque yo vine acá, a la Escuela, después de haber participado en un cartel en el que estaban (inaudible) realmente a partir del trabajo de cartel (inaudible) si bien son estados de trabajo, no son trabajos terminados, como el de hoy que es un estado de trabajo pero a mí me sirvió también de causa para el trabajo de jornadas (inaudible) tiene un valor.

Cecilia Goroyesky: Bueno, mi participación por ahí es un poco desubicada pero creo que de todos los que intervinieron soy la única participante de la Escuela. He tenido la experiencia en esta Escuela de iniciar cinco veces la experiencia de cartel, no siempre llegaron a constituirse o llegaron a tener el producto de cada uno con otros, la mayoría de las veces no. En mi experiencia elegimos como +1 a Anabel Salafia y en otra oportunidad a Jorge Linietsky, una de las veces pudimos presentar en las Jornadas de Cárteles. Para mí es una experiencia realmente muy importante en la praxis del psicoanálisis y de enlace a la Escuela. SI bien Lacan la llamó órgano de base, él prefería que entre a la Escuela mediante este dispositivo, que me parece que una de las expectativas de él, si bien no es la única que venía investigando, era que se pudiera recrear el psicoanálisis, que (inaudible) como él, que se pueda seguir dentro del discurso del psicoanálisis, interrogar, objetar y ahí toma la palabra que Nomi mencionó que es la dificultad de autorización. Me parece que cuando presentamos el producto se juega el nombre propio y en el nombre propio la relación que tengamos con Freud, con Lacan y con los que consideramos nuestros maestros en la Escuela, por ejemplo. Y en la dificultad de entregar el trabajo para lo que fuere, después de haberlo leído es como otro paso: una cosa es leerlo acá y otra cosa es entregar lo que escribiste porque ahí –en mi experiencia, puedo estar equivocada– me parece que se juega otra vuelta de la conexión con la falta, con la castración, o sea que ahí se ve de otra manera, que otros que ignoramos, que no tenemos ese vínculo, de acá, de tener lazo con los de la Escuela, lo puede leer cualquiera y ahí uno puede vacilar si quiere que le vean la falta.

Norberto Ferreyra: Bueno, después de lo que dijo Cecilia tengo muy poco que decir, la verdad, no por lo que yo quiero decir sino algo que es muy importante que se podría formalizar del siguiente modo: por empezar no hace falta ser miembro o participante o estar en esta Escuela para hacer un cartel, es algo muy parecido a lo que es el Pase. Pero aparte de eso –esto lo sabemos todos pero hay que ver cómo se efectiviza– hay dos problemas, dos duelos, el cartel termina y se entrega el trabajo entonces allí no hay que exagerar tanto, pero lo que creo que es importante es que en el cartel hay una transferencia de trabajo y uno sostiene ahí su transferencia en el psicoanálisis, uno pierde cuando se acaba un cartel esa transferencia de trabajo y tiene que sostener su transferencia si tiene interés, si pueden si quiere; entonces se queda sólo frente a eso, por eso muchos cárteles repiten parejas, tríos, no sólo por la amistad o por llevarse bien –lo cual también puede ser– sino porque si no estás sólo. Por eso Lacan decía el sorteo, para que cada uno esté sólo, más allá de que para trabajar es necesario tener una transferencia con el otro, pero eso también se hace con el trabajo no se trata solamente de hacer el trabajo sino que el trabajo se hace si hay una transferencia de trabajo, por eso fracasan los cárteles, porque la transferencia de trabajo entre los cartelizantes incluido el +1 falla, no sirve de sostén para que alguien hable de psicoanálisis. Me parece, como decía Nomi Sirota que no es que esté desvalorizado sino que no se puede ordenar como libros los trabajos de los cárteles, que la Escuela lo pida, que los den o no los den porque son dos dimensiones diferentes de trabajo en la Escuela y también para cada uno. Cuando uno está haciendo eso tiene una transferencia que lo necesita al otro que está al lado porque si no no puede ¿qué?, es muy simple, si no están los tres o cuatro cartelizantes eso no funciona, eso quiere decir que vos estás obligado a necesitar al otro. Cuando hacer otro trabajo, una investigación, cuando hacer un trabajo para hablar en una cosa mundial del psicoanálisis, hablar en una jornada o escribirlo, estás solo, pero estás de entrada sólo. Otra cosa es cuando rompés la transferencia porque se acaba, ya no estás más solo sin embrago el hecho de retener las cosas es un modo de hacer un acting, un pasaje al acto, como yo no entregué eso, sigue. Y no, se acabó.

Rita Chernicoff: Vos decías, Cecilia, cómo se pone en juego en relación a la falta y a la castración en el dispositivo del cartel. Una cuestión que de algún modo fue el telón de fondo del trabajo de la Secretaría fue la solidaridad que hay entre la experiencia del cartel y la experiencia del análisis. Esta es una cuestión que de algún modo enmarcó nuestro trabajo en la Secretaría.

Alicia Russ: Les agradecemos a todos la participación.

La migración de la lengua. Conversación

En la actividad “La migración de la lengua”, realizada el 11 de noviembre, se proyectó el documental de Nurit Aviv “De una lengua a otra”, y luego un Panel del que participaron Pablo Amster, Ursula Kirsch, Anabel Salafia y Noemí Sirota (cuyas presentaciones pueden leerse aquí), se llevó adelante una conversación enriquecida también por el intercambio con los concurrentes, a partir de las ponencias. Seguir leyendo “La migración de la lengua. Conversación”

La migración de la lengua

Transcripción completa del Panel organizado por la Secretaría de Biblioteca, realizado el 11 de noviembre de 2016 en el que luego de la proyección del film “De una lengua a otra” de Nurith Aviv, expusieron: Pablo Amster, Ursula Kirsch, Anabel Salafia y Noemí Sirota.

Ver panel “La migración de la lengua”

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El qué hacer del analista. Ediciones Kliné y Ediciones Oscar Masotta

Por Laura Fumarco

Es un  libro creado a partir de una práctica de enseñanza de la Escuela Freudiana de la Argentina, el Curso Intensivo 2013, que se llevó a cabo bajo el título: “El qué hacer del analista”.

Práctica de discurso en la formación de analistas que anuda en su enseñanza teoría y clínica. Transmisión de un rasgo de lectura del psicoanálisis que orienta la práctica de Escuela en el lazo con otros, en tanto que lo dicho por los enseñantes, como lo dicho por los que participaron con sus preguntas y comentarios, como así también el trabajo de los coordinadores de los grupos de discusión, todos y cada uno de ellos, crearon un tejido discursivo, un modo de leer y decir el psicoanálisis que tomó forma escrita en este libro. Seguir leyendo “El qué hacer del analista. Ediciones Kliné y Ediciones Oscar Masotta”

Ma loute. Una lectura de “La Bahía” de Bruno Dumont

Por Stella Maris Nieto

El último film de este director del nuevo cine francés, disloca la clasificación y detiene el juicio. En un mundo donde ya nada parece desafiar lo imaginable, Bruno Dumont nos ofrece un género donde mezcla la tragicomedia con la novela negra y el grotesco en humor negro. Cada pieza del film (escenarios, personajes, argumentos) está diseñada con un estilete filoso fríamente calculado, donde se ve la influencia de sus cineastas favoritos: Kubrick, Bergman, Pasolini.

Ambientada en la Bahía Slack, al norte de Francia, lugar donde en la marea alta, se unen el río con el mar, la historia comienza en 1910 con el arribo a su casa de verano de los Van Peteghens, una decadente familia burguesa, cuya vida oculta –incesto, degradación y violación– brota con la naturalidad de  una rama en el muro. Seguir leyendo “Ma loute. Una lectura de “La Bahía” de Bruno Dumont”

Roland Barthes: El placer del texto y lección inaugural

Por Silvia Perusco

Mis lecturas actuales  y el nombre de este espacio “Función del lector” me llevaron a otra lectura de “El placer del texto” de Roland Barthes.

Quizás porque la lectura, ese placer solitario, me acompaño desde niña buscando sumergirme en otros mundos, ficciones en las que se conjugaba el anhelo de huída y una curiosidad por otras realidades.

Ya en mis años de Universidad veo a alguien llevando un libro enorme en sus manos:

Ulises de James Joyce… poco tiempo después lo compré e inicie algo, una lectura imposible, no sabía en qué me  metía… ignoraba quién era Joyce y lo que había hecho en la literatura.

Pasaron muchos años… y ahora con nuevas traducciones y un grupo de lectura vuelvo a intentar entrar en el mundo de Joyce, Dublineses, Retrato del artista adolescente, Ulises. Seguir leyendo “Roland Barthes: El placer del texto y lección inaugural”

Notas acerca del esclarecimiento del fenómeno de la transferencia. Hermann Nunberg: una referencia para Lacan

Por María Gabriela Correia

…Podría parecer como si el concepto de transferencia y el de compulsión a la repetición hubieran  sido aquí confundidos, pero ciertamente no es el caso. En tanto en cuanto una repetición de experiencias tempranas tiene lugar en la situación de transferencia, la transferencia es una manifestación de la compulsión de repetición. Sin embargo, en tanto en la transferencia los deseos y los impulsos son dirigidos a objetos del mundo exterior, aunque a través de la repetición de antiguas experiencias, la transferencia es independiente de la compulsión de repetición…

Hermann Nunberg, Transferencia y Realidad

Decimos en la comunidad psicoanalítica que el psicoanálisis no puede ser practicado en soledad; esto quiere decir que es necesario el lazo con los otros en tanto el psicoanálisis es una práctica de discurso. Pero ¿qué quiere decir esto y qué resulta de esa experiencia?

Lacan no sólo ha formulado esta máxima sino que la ha puesto en práctica, en tanto  ha enriquecido su enseñanza  con el aporte extraído de otras disciplinas, tal como Freud nos enseñó, pero además y por sobre todo, con la experiencia de quienes lo precedieron en su enseñanza y a quienes supo leer y cuestionar. Si bien los post freudianos han sido severamente cuestionados por Lacan, especialmente a la hora de dar cuenta en la clínica del tratamiento de la transferencia,  sin ellos su enseñanza tal vez no hubiese sido tal. Las tergiversaciones que se produjeron en la orientación de la transferencia, pieza fundamental del análisis,  posibilitaron a Lacan un retorno a Freud en los puntos fundamentales referidos a la práctica del psicoanálisis. Seguir leyendo “Notas acerca del esclarecimiento del fenómeno de la transferencia. Hermann Nunberg: una referencia para Lacan”

Colección Variaciones, Ediciones Kliné

Por Helga Fernández

Variaciones es la nueva colección de Ediciones Kliné. Editorial que, en consecuencia con que una serie cuenta a partir del tercero, publica sus  tres  primeros números: La práctica del análisis, La perversión y sus derivas, ambos de Norberto Ferreyra, y, Jugoeljuego, de Clelia Conde. Libros que, en tanto el objeto que son, portan la particularidad de ser pequeños, bellos y que llaman a la mirada.

Me tomo el atrevimiento de suponer que el nombre que lleva la Colección podría ser el hilo que otorga un criterio de reunión entre cada uno de los libros que la componen. Dado que ninguna de las notas de edición lo explícita, este atrevimiento es tanto una excusa que brinda la amplitud de comentar tres libros en una única reseña como la oportunidad de reflexionar sobre el rasgo común que, entiendo, se lee en ellos. Seguir leyendo “Colección Variaciones, Ediciones Kliné”

Pasiones en tiempos de cine, de Hugo Dvoskin

Por Patricia Gaviola
Dvoskin, Hugo. Pasiones en tiempos de cine, Letra Viva, Colección Ensayo Psicoanalítico, 2014. 248 pág.

En Pasiones en tiempos de cine[i], una mirada psicoanalítica está invitada a la función. Este libro propone un encuentro con las emociones que viven los protagonistas de cada historia a través de las películas elegidas por el autor. Se trata en cada caso de  historias de pasiones cuyas tramas narrativas permiten, siguiendo su lógica, ir ubicando  las situaciones que a modo de acting-aut o pasaje al acto sirven a veces de salida, a veces no, a los personajes del atolladero pasional en que se encontraban. Seguir leyendo “Pasiones en tiempos de cine, de Hugo Dvoskin”

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